Israel anunció este lunes que baja la intensidad de la guerra en el norte de la Franja de Gaza y que pronto lo hará también en Jan Yunis, en el sur, donde busca dar caza al liderazgo de Hamás en el enclave, con más de 24.000 muertos gazatíes desde el inicio de la contienda.
El ministro de Defensa israelí, Yoav Gallant, informó del fin de la "fase intensiva" de la guerra en el norte del enclave, "tras derrotar a todos los batallones de Hamás en la zona", y adelantó que lo mismo ocurrirá "pronto" en el sur, en el área de Jan Yunis, donde los combates están enquistados desde principios de diciembre.
Gallant explicó que en Jan Yunis la estrategia se centra en la "cabeza de serpiente", es decir, en dar caza al liderazgo de Hamás que se cree que se esconde en los túneles de esa ciudad: el jefe del grupo dentro del enclave, Yahya Sinwar, y al jefe de su ala militar, Mohamed Deif, considerados ambos los cerebros del brutal atentado en suelo israelí del 7 de octubre, que dejó más de 1.200 muertos y unos 250 secuestrados.
Las declaraciones del ministro coinciden con el anuncio del Ejército israelí sobre la retirada del terreno de una de las cuatro divisiones que operaban en la Franja, en concreto la 36º División, que se ocupó de los operativos en torno a la capital, ciudad de Gaza, donde tomó el control militar de los barrios clave de Rimal, Zaytun o Shujaiya,
Esta división pasa ahora a un periodo de recuperación y entrenamiento, como parte de la estrategia israelí de una campaña a largo plazo contra Hamás, que vaticinan se podría prolongar "todo 2024" y que también incluye reforzar tropas en Cisjordania, donde la violencia va en aumento, o en la frontera norte, con la milicia chií libanesa Hizbulá lanzando ataques a diario.
Mientras se repliega del norte, el Ejército israelí expandió hoy su ofensiva terrestre en el centro de la Franja hacia el área de Nuseirat, después de varias semanas con los combates estancados en el cercano campo de refugiados de Maghazi, ampliando así su presencia en la gobernación central.
