Israel busca adaptar el despliegue de sus tropas en Gaza ante una guerra que se prolongará en 2024, y espera reducir en cierto momento la intensidad de su ofensiva y entrar en una tercera fase del conflicto con menor presencia de soldados en la Franja y ataques más selectivos contra el grupo islamista Hamás, que sigue resistiendo.
"Los objetivos de la guerra requieren combates prolongados y nos estamos preparando en consecuencia", dijo anoche el portavoz del Ejército, Daniel Hagari.
Según aseguró, el aparato de Defensa adapta "la forma de hacer la guerra y las fuerzas necesarias en cada zona de la Franja, ya que cada área tiene características y necesidades operativas distintas".
Hasta ahora esto implica una ofensiva terrestre combinando ataques intensos por tierra, mar y aire y lucha directa en una guerra de guerrillas asimétrica con las milicias palestinas, aún operativas.
