Una inteligencia artificial puede analizar datos sobre residencia, educación, ingresos, salud y condiciones de trabajo para predecir acontecimientos en las vidas de las personas, incluso estimar la probabilidad de mortalidad prematura o los matices de la personalidad.
Un estudio que publica hoy Nature Computational Science demuestra que si se usa gran cantidad de datos para entrenar a “modelos transformadores”, estos pueden organizar la información y "predecir qué ocurrirá en la vida de una persona e incluso estimar el momento de su muerte".
El proyecto reúne a científicos de la Universidad Técnica de Dinamarca y la Universidad Northeastern (EE.UU.) que analizaron datos de salud y vinculación al mercado laboral de seis millones de daneses en un modelo denominado life2vec.
El equipo señala que este sistema está “rodeado de cuestiones éticas” y desafíos que deben entenderse “más profundamente antes de que el modelo pueda usarse”, por ejemplo, para evaluar el riesgo de un individuo de contraer una enfermedad.
