Los obispos del Perú, reunidos en la Conferencia Episcopal Peruana, rechazaron ayer la decisión de una junta médica de aprobar el aborto terapéutico a una niña de 11 años, embarazada por la violación de su padrastro, al considerarlo un acto de “injusticia” y “vulneración del derecho a la vida”, solicitaron que la menor no sea sometida a ese procedimiento y que se persiga al violador.
En un comunicado, los representantes de la Iglesia señalaron que una primera junta médica en la región amazónica de Loreto, donde reside la menor identificada como “Mila”, resolvió que el aborto terapético no era aplicable porque “no reunía las condiciones necesarias”, como el “peligro de muerte” o el “daño permanente” de la gestante.
Sin embargo, una segunda junta médica en Lima, a donde fue trasladada la menor, aprobó el aborto el pasado sábado. “Frente a este acto de injusticia y de vulneración del derecho a la vida del 'nasciturus' (el que nacerá), levantamos nuestra voz de rechazo ante este hecho injusto e indolente. Puesto que la vida es sagrada”, afirmaron los obispos.
