El primer ministro japonés, Fumio Kishida, recibió numerosas críticas después de que su partido sugiriera aliviar la deuda estudiantil bajo la condición de tener hijos, con el fin de intentar detener la caída de la natalidad en el archipiélago.
Kishida prometió a principios de año medidas “sin precedentes” para luchar contra la caída de la natalidad en Japón, un problema crónico y cada vez más agudo.
La formación política de Kishida, el Partido Liberal Demócrata (PLD, derecha), está trabajando en varias propuestas sobre el tema, que se presentarán al Gobierno a finales de marzo, según los medios de comunicación locales.
Pero una de esas propuestas, que condiciona la reducción del endeudamiento estudiantil a la paternidad, suscitó una ola de críticas.
