El Congreso del Perú aprobó ayer, martes, adelantar las elecciones generales de 2026 a abril de 2024, en un intento por frenar la crisis generada tras el fallido autogolpe de Estado y posterior destitución del presidente Pedro Castillo.
En la sesión plenaria, la propuesta alcanzó 93 votos a favor, 30 en contra y una abstención. La reforma requería del apoyo de 87 legisladores y contempla también que la actual gobernante, Dina Boluarte, entregue el mandato al ganador de los nuevos comicios en julio de 2024.
El presidente del Congreso, José Williams, explicó al final de la sesión que para entrar en vigencia la reforma deberá ser ratificada en una nueva votación en los próximos meses.
Las bancadas de izquierda, que apoyan a Castillo, habían pedido incluir en la votación la convocatoria de un referéndum para una Asamblea Constituyente, pero el pedido no prosperó.
Boluarte, cuya renuncia también reclaman los manifestantes, asegura estar dispuesta a irse en los nuevos plazos.
Según las encuestas, 83% de la ciudadanía está a favor del adelanto de los comicios para resolver la crisis.
Ayer, una delegación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), liderada por su secretaria Tania Reneaum, llegó a Lima para reunirse con autoridades “para recibir información sobre la crisis institucional y protestas”.
La CIDH se reunió con Boluarte en el Palacio de Gobierno y planea recorrer algunas ciudades del país.
