LONRES. El primer ministro británico, Boris Johnson, advirtió ayer de que la epidemia del COVID-19 en Reino Unido se está "acelerando" y pidió a la población que no visite a sus padres hoy por el Día de la Madre en ese país. El jefe del Ejecutivo señaló que el Servicio Nacional de Salud está en peligro de quedar "desbordado" de la misma manera que el italiano, si la gente no sigue la recomendación del Gobierno de mantener el "distanciamiento social".
