Kamala Harris, senadora de California y aspirante a la candidatura presidencial demócrata, dio a conocer ayer su retirada de la contienda con un mensaje que refleja las exigencias de la maratoniana y multitudinaria campaña electoral estadounidense: "No soy una multimillonaria".
"Mi campaña a presidenta simplemente no tiene los recursos financieros que necesitamos para continuar. No soy una multimillonaria. No puedo financiar mi propia campaña", señaló.
"A mis seguidores, con gran tristeza -pero también con gran gratitud- suspendo mi campaña hoy. Pero quiero ser franca con ustedes: seguiré luchando todos los días por lo que ha sido la base de esta campaña: Justicia para la gente. Para toda la gente", agregó.
La noticia supone la caída de quien fuera considerada una de las principales favoritas cuando lanzó su candidatura hace once meses en Oakland (California), aprovechando el simbolismo de la celebración del día del icono del movimiento de los derechos civiles en el país, Martin Luther King.
