La violencia marcó ayer una intensa jornada de huelga convocada por el movimiento de protesta hongkonés, con incidentes como el de un policía que empleó munición real contra un joven o el de un hombre que se enfrentó a un manifestante, quien le prendió fuego; ambos se encuentran en estado grave, en tanto que la primera ministra Carrie Lam avisó que no cederá a las demandas.
Los dos incidentes más graves se produjeron cuando se publicó un video de un policía de tráfico derribando a un hombre vestido de negro –color identificativo de las protestas– de un disparo y efectuando otros dos al ver que otro se le acercaba en la zona de Sai Wan Ho, donde un grupo de manifestantes bloqueaba la circulación.
