La noticia se regó como pólvora y a medida que pasaban las horas la izquierda latinoamericana celebraba de manera unánime la esperada libertad del expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva, que salió ayer de la cárcel después de un año y siete meses de pagar una condena por corrupción.
Lula, de 74 años, que al ser liberado de la prisión acusó a la justicia, la Policía y al Estado brasileño de intentar "criminalizar" a la izquierda por los 580 días que permaneció encarcelado, dijo que "necesitaba resistir para luchar contra el lado podrido del Estado, de la Policía Federal, del Ministerio Público, de la Justicia".
Inmediatamente, el mandatario de Venezuela, Nicolás Maduro, celebró en tiempo real la excarcelación y ponderó a Lula como un "líder humanista, antineoliberal y mundial". "El pueblo venezolano está feliz y saluda la libertad de Lula (...) estamos compartiendo este momento de felicidad", dijo Maduro en un acto de Gobierno, que fue transmitido de manera obligatoria por todas las estaciones de radio y televisión de Venezuela.
El presidente venezolano se mostró sonriente, aplaudiendo y gritó varios "viva Lula" desde el palacio presidencial de Miraflores, mientras contemplaba las imágenes de la excarcelación en Curitiba, Brasil.
"El pueblo de Cuba celebra la libertad de Lula, tras 580 días de injusto encarcelamiento.#LulaLibre", también declaró el Ministerio de Relaciones Exteriores de la isla vía Twitter. Asimismo, el presidente electo de Argentina, Alberto Fernández, y la futura vicepresidenta, Cristina Fernández, celebraron que cese la "persecución" y la "privación ilegítima de la libertad" del exmandatario.
LIBRE
