Cientos de estudiantes hongkoneses protestaron ayer con sentadas y otras movilizaciones para condenar el uso de munición real durante los numerosos violentos enfrentamientos que vivió el día anterior la ciudad financiera.
Los estudiantes organizaron primero una sentada en una escuela de secundaria con el fin de condenar los disparos de la Policía contra un joven de 18 años, Tsang Chi-kin, quien recibió un impacto en la parte superior izquierda del pecho durante un enfrentamiento entre manifestantes radicales y agentes antidisturbios, aunque se encuentra ahora en condición estable, según la prensa local.
Fuentes médicas del Hospital Queen Elizabeth donde todavía está siendo tratado aseguraron que el joven tenía la bala alojada en el pecho, a tres centímetros del corazón.
En un video que circuló por redes sociales se ve cómo un policía dispara a bocajarro a un manifestante –supuestamente, Tsang– en el momento en el que el individuo iba a agredir al agente con un palo, lo que ha despertado indignación en toda la ciudad.
