General Motors (GM) se vio obligado ayer a suspender la producción en dos plantas en México ante la falta de piezas por la huelga de casi 50.000 empleados en Estados Unidos, un paro que le puede haber costado ya a la empresa 1.000 millones de dólares.
GM confirmó a medios de comunicación estadounidenses la suspensión de la actividad en una planta de montaje de camionetas y otra de transmisiones en la localidad mexicana de Silao.
La semana pasada, GM ya detuvo las operaciones de la planta de motores de Silao por la falta de piezas.
Otras dos terminales de montaje de vehículos de GM en México, la de Ramos Arizpe y la de San Luis Potosi, mantienen de momento su producción.
Casi 50.000 empleados de GM en EE.UU. están en huelga desde hace 15 días para presionar al fabricante en las negociaciones que mantiene con el sindicato United Auto Workers (UAW) para la firma de un nuevo convenio colectivo.
