La quiebra del gigante turístico Thomas Cook está abocando a muchas de sus filiales, al menos 26, a la suspensión de pagos, mientras otras como las alemanas requieren la ayuda del Gobierno germano arrastradas por la falta de liquidez del grupo, sin fondos para aguantar más allá del 4 de octubre.
La quiebra del turoperador británico, con 178 años de historia, obligará a repatriar a 150 mil británicos, una operación que tendrá un coste cercano a los 100 millones de libras (112 millones de euros).
