El chavismo, que gobierna Venezuela desde 1999, acabó ayer un "exilio parlamentario" que se autoimpuso hace 29 meses y retornó a 38 de los 55 curules que controla en el Legislativo venezolano, una medida que silenció el monólogo que mantenían en el pleno los opositores a Nicolás Maduro.
Los diputados de la coalición oficialista Gran Polo Patriótico habían dejado de asistir a las sesiones en abril de 2017, luego de una sentencia del Supremo que le quitó las funciones legislativas al Parlamento, declarado en "desacato" desde 2016, apenas después de que la oposición se hiciera con el control del Legislativo.
Pero tras el lanzamiento de una nueva mesa de "diálogo nacional" entre el Gobierno de Maduro y partidos minoritarios de la oposición, el chavismo acordó volver a las sesiones como una medida que ayude a que el Parlamento "se reinstitucionalice y salga del desacato".
