Irán alertó ayer que sus tropas están preparadas para entrar en combate y que una guerra sería devastadora para la región, en un mensaje a Estados Unidos y Arabia Saudí, que evalúan una acción militar contra Teherán.
El comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria iraní, Hosein Salamí, subrayó durante una ceremonia que "los enemigos se han quedado sin opción en el campo de batalla ya que Irán ha cerrado todos los caminos para la infiltración hostil".
"Nuestros soldados, basijis (voluntarios islámicos) y guardias están preparados con los ojos abiertos en las fronteras y no estamos preocupados por los enemigos, grandes o pequeños", manifestó Salamí en alusión a Washington y Riad.
En su discurso, Salamí indicó asimismo que los rivales son "muy conscientes" de la capacidad militar de la nación y que por ello "se ven obligados a vincular cualquier incidente mediante afirmaciones falsas" con Irán.
Ayer, el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, regresó a su país con "información importante" sobre los ataques del pasado sábado contra dos destacadas plantas petrolíferas de la compañía saudí Aramco tras reunirse con los dirigentes de Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos (EAU) el miércoles y ayer.
