El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ofreció ayer a su rival, el líder del partido centrista Azul y Blanco, Beny Gantz, formar un ejecutivo de unidad nacional con la participación de las fuerzas de ultraderecha y los ultraortodoxos para romper el bloqueo político en Israel resultante de las elecciones del pasado día 17, cosa que este rechazó por considerarlo "una maniobra".
Gantz, que apuesta también por un gobierno de unidad, dado que los resultados de los comicios – los segundos en un año en Israel – no dieron mayoría a ningún de los dos bloques parlamentarios, exige uno "extenso y liberal", dirigido por él.
