La economía mundial se ralentizó a lo largo de 2019 y crecerá por debajo del 2,6% previsto, debido a la desaceleración en China, los sustanciales frenazos en Argentina y México y el creciente riesgo de recesión en Europa, advirtió ayer el presidente del Banco Mundial (BM), David Malpass.
"La ralentización global es evidente. En junio, ya rebajamos nuestras perspectivas económicas globales para 2019 a un crecimiento real del 2,6%. Dados los últimos acontecimientos, espero que el crecimiento sea menor que eso", indicó Malpass en una conferencia en el centro de estudios Peterson Institution.
En concreto, Malpass mencionó "la desaceleración de China, los sustanciales frenazos en Argentina, la India y México", y la decepcionante evolución en gran parte del mundo en desarrollo.
Asimismo, subrayó que "algunas partes de Europa están en recesión o cerca a caer en recesión: Alemania y el Reino Unido experimentaron un trimestre de recesión, e Italia y Suecia llevan varios trimestres de estancamiento".
Malpass advirtió además del "escaso ritmo de crecimiento en la inversión", lo que "combinado con el bajo crecimiento eleva la probabilidad de que la pobreza aumente en muchos países".
El BM se comprometió a eliminar la pobreza extrema para finales de 2030.
Según los últimos cálculos de la institución, el número de personas que vive en pobreza extrema, con menos de 1,90 dólares al día, se redujo hasta los 736 millones en 2015 frente a los 804 millones de 2013, lo que supone el 10% de la población del planeta.
Por otro lado, indicó que la "relación" de la institución con China ha "evolucionado", por lo que debe pedir prestado menos y aumentar su aportación de cara al futuro.
