La Cámara de los Comunes se rebeló ayer contra el primer ministro británico, el conservador Boris Johnson, para tomar el control de la agenda parlamentaria y comenzar a tramitar una ley que bloquee la posibilidad de salir de la Unión Europea (UE) sin haber firmado antes un acuerdo con Bruselas.
El jefe de Gobierno, que ya no cuenta con una mayoría "tory" en la cámara, respondió al golpe confirmando que tratará de convocar unas elecciones generales anticipadas si se consuma la aprobación de esa ley, que se comenzará a debatir hoy, miércoles, por un procedimiento de urgencia.
"Yo no quiero unas elecciones, pero si los diputados votan mañana (hoy) para forzar otro retraso inútil del 'brexit', entonces ese será el único modo de resolver esto", afirmó el líder "tory" tras sufrir una derrota mayor de lo esperado (328 votos contra 301).
Para poder llamar a los británicos a las urnas, Johnson necesita el respaldo de dos tercios de los diputados. El Partido Laborista, primero de la oposición, ya avanzó que es favorable a unos comicios, siempre y cuando la legislación contra el "brexit" duro quede aprobada.
Johnson perdió su primera votación parlamentaria por una diferencia de 27 votos, de entre los cuales 21 corresponden a diputados conservadores que se alinearon con la oposición, a pesar de que habían sido amenazados con la expulsión del grupo parlamentario.
