Argentina concluyó ayer una semana de terremoto político tras los inesperados resultados de las primarias del pasado domingo, que desataron un vendaval en los mercados financieros y obligaron al Gobierno de Mauricio Macri a tomar drásticas medidas para contener la crisis.
La turbulencia continuó: hasta la media rueda de ayer la bolsa acumuló esta semana una caída del 30%, mientras que el valor del dólar saltó en cinco jornadas un 23,3%.
Tan solo en los últimos cuatro días, Argentina perdió 2.623 millones de dólares de reservas monetarias, que cerraron el jueves en 63.687 millones de dólares, de acuerdo a datos del Banco Central.
Los inversores moderaron su furibunda reacción negativa sólo a partir del diálogo telefónico que el miércoles, sobre el cierre de las operaciones financieras, mantuvieron Macri y Fernández, quienes se comprometieron a llevar tranquilidad a los mercados.
El precio del dólar bajó ayer 3,38%, hasta los 57 pesos para la venta, mientras que el índice S&P Merval, el principal de las acciones argentina, registraba una leve bajada del 0,7%.
El miércoles, Macri anunció la congelación de los precios de los combustibles por 90 días, un aumento del salario mínimo y un alivio en los impuestos a asalariados, jubilados y pymes, y el jueves resolvió quitar hasta fin de año el IVA sobre alimentos de la canasta básica y congelar las cuotas de créditos hipotecarios.
