El presidente de EE.UU., Donald Trump, visitó ayera los heridos en el tiroteo ocurrido el domingo en Dayton (Ohio), en el que murieron nueve personas y fue abatido el autor, y se trasladó a El Paso (Texas), donde otro ataque masivo en un centro comercial se saldó con 22 muertes el sábado.
Acosado por los llamados a endurecer las leyes de tenencia de armas y a detener el discurso antiinmigrante y racista, Trump visitó las dos ciudades que se sumaron a la lista de tiroteos indiscriminados que desde hace años sacuden al país.
"Dayton fuerte", "Acción ahora" y "No más odio", coreaban personas con carteles en los que reclaman "Hagan algo" para endurecer las normas que permiten la venta y porte de armas en el país.
El mandatario publicó posteriormente fotografías y un video de su paso por el hospital de Dayton.
