El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, restó ayer importancia a las fuertes caídas que vienen sufriendo las bolsas internacionales, preocupadas por su guerra comercial con China, e insistió en que está haciendo lo correcto.
"Creo que se anticipaba la reacción del mercado, al menos yo la hubiera anticipado, tal vez incluso más", declaró Trump en los jardines de la Casa Blanca antes de emprender viaje a Dayton (Ohio) y El Paso (Texas) para rendir homenaje a las víctimas de los tiroteos del pasado fin de semana.
Según el gobernante, esta situación es pasajera y "a la postre (las bolsas) van a subir mucho más alto de lo que nunca hubieran subido", porque el tradicional desequilibrio comercial que EE.UU. mantiene con China ha sido "una rémora" para la economía.
Las bolsas de valores de todo el mundo mantienen una situación de volatilidad debido a la dinámica de imposición de aranceles y cruce de represalias comerciales entre China y Estados Unidos, y en los últimos días han registrado fuertes caídas debido al agravamiento de la situación entre los dos gigantes económicos.
En lo que va de mes, el Dow Jones y el S&P 500, las dos principales indicadores de Wall Street, descendieron más de un 5%, mientras que el Nasdaq bajó cerca de un 5,8% en una tendencia de retirada del mercado de los inversores.
Y el oro, una de las "inversiones refugio" en rachas de volatilidad de las bolsas, subió a máximos de los últimos 6 años, por encima del 2,5%, y la plata ascendía cerca de un 4%.
"Alguien tenía que hacerlo (...). Alguien tenía que asumir una posición (firme)" con China, porque "nos estaba matando con acuerdos comerciales injustos, (y) las personas que permitieron que eso sucediera son una desgracia", afirmó el gobernante en referencia a sus antecesores en el cargo.
