Las autoridades migratorias de Estados Unidos detuvieron ayer en procesadoras de alimentos del estado de Misisipi a 680 inmigrantes indocumentados, en lo que supone la mayor redada de este tipo en al menos una década, anunció el fiscal del distrito sur del estado sueño, Mike Hurst.
"Hoy (ayer) en siete diferentes lugares de seis ciudades de Misisipi, los agentes ejecutaron ordenes de registro administrativas y criminales que resultaron en la detención de aproximadamente 680 inmigrantes ilegales", declaró Hurst, del Partido Republicano, en una rueda de prensa.
El fiscal afirmó que se trata de la mayor redada en al menos una década y, además, aseguró que es "la acción de las fuerzas del orden más grande en un solo estado de la historia de EE.UU.".
"Somos país de inmigrantes, pero también somos un país de leyes y continuaremos haciéndolas cumplir (...) Damos la bienvenida a la gente de otros países, pero tienen que obedecer nuestras reglas, tienen que venir aquí legalmente. O, si no, entonces no deberían venir", manifestó Hurst.
Los 680 inmigrantes que fueron detenidos pasarán ahora a custodia del Servicio de Inmigración (ICE), que decidirá si los encierra en un centro de detención hasta que sean deportados a sus países de origen o si, por el contrario, los pone en libertad mientras las cortes deciden si deben quedarse o no en el país.
