El presidente iraní, Hasan Rohaní, rechazó ayer la opción de un diálogo con Estados Unidos mientras sus sanciones, de cuya primera ronda se cumple un año, sigan en vigor y lastren la economía de Irán.
Las sanciones impuestas por EEUU tras su retirada unilateral del acuerdo nuclear de 2015 hundieron la economía persa, que, no obstante, se está estabilizando poco a poco, y llevaron el pacto a un punto cercano al colapso.
"Irán está a favor del diálogo, pero si EEUU realmente quiere hablar con Irán debe levantar todas las sanciones", subrayó Rohaní, quien calificó estas medidas de presión de una forma de "terrorismo".
Por ello, indicó que "no es posible sentarse a la mesa de negociaciones con un criminal", en alusión al presidente estadounidense, Donald Trump, al que acusó de sancionar los alimentos y las medicinas.
