El narcotraficante mexicano Joaquín "El Chapo" Guzmán Loera pasará el resto de su vida en una prisión de Estados Unidos después se ser condenado ayer por un juez de Nueva York a cadena perpetua, lo que pone fin a la carrera delictiva de quien se convirtió en uno de los más poderosos y buscados capos.
El juez de la corte federal de Brooklyn Brian Cogan, que presidió el mediático caso contra el famoso líder del cartel de Sinaloa y hallado culpable de diez cargos de narcotráfico, dictó la sentencia en una atestada sala de medios de comunicación y agentes del orden, luego de explicar que es una condena obligatoria de acuerdo con lo estipulado por la ley.
Con esta sentencia culmina el más importante juicio por narcotráfico en EE.UU., bajo extremas medidas de seguridad, que finalizó en un primer paso el pasado 12 de febrero con el veredicto de culpable por parte de un jurado, para hoy acabar con la condena dictada por el juez.
El juez Cogan igualmente ordenó la confiscación de unos 12.600 millones de dólares en compensación al tráfico de miles de toneladas de drogas entre México y Estados Unidos, tal como pidió la Fiscalía, después de que esta haya calculado que el mexicano traficó con 528.276 kilos de cocaína, 202 kilos de heroína y 423 mil kilos de marihuana.
El Chapo, que ayer lució de nuevo su conocido bigote negro y contó con la presencia de su esposa, Emma Coronel, pudo dirigirse al juez durante 15 minutos poco antes de conocer la condena, lo que aprovechó para asegurar que "no hubo justicia" en un país "corrupto", así como para lamentar la "tortura" física y psicológica que han supuesto sus condiciones de encarcelamiento durante 30 meses en el penal de máxima seguridad de Manhattan.
