El Gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reforzó ayer su postura contra la inmigración procedente de Centroamérica al anunciar que impedirá el asilo a los inmigrantes que no lo soliciten antes en un "tercer país seguro", lo que se suma a la amenaza de redadas masivas para combatir la inmigración ilegal.
Esta maniobra, presentada ayer por el Departamento de Justicia y el de Seguridad Nacional de EE.UU., es un nuevo intento de la Administración estadounidense de reducir el flujo migratorio en la frontera con México, procedente principalmente de Centroamérica.
"Un extranjero que entre o intente entrar en EE.UU. a través de la frontera sur después de no haber solicitado protección en un tercer país fuera de sus países de ciudadanía, nacionalidad o de última residencia legal habitual que hubiese transitado en camino a EE.UU. no es apto para asilo", señaló la nueva orden publicada en el Registro Federal y que entrará en vigor hoy martes.
La legislación nacional permite a los solicitantes de asilo hacerlo al llegar a la frontera sin tener en cuenta su ruta, pero cuenta con una excepción para aquellos que lo hacen a través un tercer país considerado "seguro".
En la actualidad, sin embargo, el Gobierno solo cuenta con un acuerdo específico al respecto en el que reconoce como "tercer país seguro" a Canadá.
De acuerdo con datos oficiales, en el año fiscal 2018 se concedieron 13.168 protecciones de asilo de las más de 162 mil peticiones presentadas.
La orden se da a conocer el mismo día en el que estaba previsto que el presidente guatemalteco, Jimmy Morales, se reuniese con Trump en la Casa Blanca entre rumores acerca de la posibilidad de que firmase un acuerdo para convertir a Guatemala en tercer país seguro para los migrantes que buscan el asilo en Estados Unicos.
La medida no fue bien recibida por los sectores más progresistas, que ven el anuncio como un ataque a los derechos de los inmigrantes, e incluso la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, en sus siglas en inglés) ha asegurado que tomará medidas legales.
"La Administración de Trump está tratando de revertir de manera unilateral el compromiso legal y moral de nuestro país para proteger a las personas que huyen del peligro. Esta nueva regla es evidentemente ilegal. Vamos a presentar una demanda pronto", indicó ACLU en su cuenta oficial de Twitter.
Uno de los candidatos demócratas a la Presidencia, Julián Castro, criticó con ironía la intención de Trump de "terminar con el asilo y el debido proceso para los migrantes" en Estados Unidos.
POLÉMICA
Por otro lado, Trump, insistió ayer lunes en que cuatro congresistas demócratas y latinas, musulmanas o negras deberían "irse" de su propio país porque lo "odian", mientras la oposición y algunos republicanos le acusaban de racismo y supremacismo blanco.
Un día después de pedir que cuatro legisladoras estadounidenses "vuelvan a sus países" de origen, Trump negó que sus comentarios fueran racistas mientras la etiqueta #RacistPresident prosperaba en Twitter.
