Un ataque talibán que causó al menos 12 muertos y 179 heridos en el sur de Afganistán ensombreció ayer la conferencia de paz en la que los insurgentes se reunieron con una delegación afgana en Catar, enfrentando las declaraciones esperanzadas por hallar una solución al conflicto y las condenas contra un atentado en el que decenas de niños fueron heridos.
Se trata del último en la lista de atentados y ofensivas que la formación insurgente lanzó en los últimos meses a pesar de las negociaciones de paz.
El ataque coincide además con la séptima ronda de diálogo con Estados Unidos en Catar y con la reunión con una delegación afgana que incluye la participación a título individual de miembros del Gobierno.
"El ataque tuvo lugar cerca de una base de la Dirección Nacional de Seguridad (NDS, por sus siglas en inglés) en la ciudad de Ghazni", dijo un portavoz del gobernador provincial.
