El expresidente panameño Ricardo Martinelli salió ayer de la cárcel en la que estuvo un año y pasó a un arresto domiciliario pendiente de apelaciones tanto de la Fiscalía, que alega un peligro de fuga para no enfrentar el juicio por espionaje político y peculado, como la propia defensa, que busca su libertad.
Martinelli, de 67 años y quien gobernó Panamá entre 2009 y 2014, llegó temprano esta mañana a su residencia ubicada en una acomodada zona de la Ciudad de Panamá, luego de que el tribunal ordenó "el cese de la medida de detención provisional" que cumplía desde el 11 de junio de 2018 en la cárcel El Renacer. A esa prisión de mínima seguridad fue trasladado apenas llegó extraditado por Estados Unidos, donde estuvo detenido un año en una cárcel federal mientras batallaba contra su entrega a la justicia panameña para encarar el juicio por el caso conocido como "pinchazos", por el que la Fiscalía pide 21 años de castigo.
