Un centenar de personas se enfrentó ayer a la Policía en la capital de Honduras, en el segundo día de paro nacional convocado por maestros y médicos del sector público que exigen la derogación de dos decretos legales que consideran buscan privatizar la educación y la salud. Las escaramuzas se registraron cuando los manifestantes se acercaban a un centro comercial en el Bulevar Centroamérica, intentaban bloquear el tránsito y lanzaban piedras a los policías, que respondían con bombas lacrimógenas.
