Una ola de leyes antiaborto se extiende por el Medio Oeste y el Sur de Estados Unidos, donde varios estados han aprobado restricciones a la interrupción del embarazo e integran un frente que desafía la legalización que rige desde 1973 como consecuencia de un fallo de la Corte Suprema.
Los grupos que defienden los derechos reproductivos de las mujeres afirman que las nuevas leyes estatales, además de "inconstitucionales", son un esfuerzo concertado para llegar a una anulación del famoso fallo en el caso Roe v. Wade. Misuri será el siguiente estado en sumarse a la corriente antiabortista que ya ha logrado la adhesión de Alabama, Kentucky, Misisipi, Ohio, Iowa, Dakota del Norte y Georgia.
Después de recibir luz verde del Senado, la Cámara de Representantes de Misuri, controlada por los republicanos, aprobó ayer una ley que prohibirá el aborto después de la octava semana de embarazo. El gobernador de Misuri, el republicano Mike Parson, ha apoyado el proyecto, por lo que se da por sentado que lo firmará en cuanto pase el trámite parlamentario.
