JERUSALÉN/GAZA. El último pulso entre las milicias palestinas e Israel terminó con otra tregua que, sin que ninguna parte la haya reconocido oficialmente, ha devuelto la calma después del peor pico de violencia desde 2014, que costó la vida en dos días de 25 palestinos y cuatro israelíes.
En el primer día de ayuno del mes sagrado del Ramadán, los gazatíes visitan los escombros de los bombardeos israelíes en una Franja en la que 75 unidades residenciales y otros edificios quedron destruidos.
