MOSCÚ. El accidente del Sukhoi Superjet 100, el primer avión de pasajeros ruso postsoviético, que dejó, el domingo 5, 41 muertos, supone un serio revés para la industria aeronáutica del país, aunque las autoridades piden no sacar conclusiones precipitadas y rehúsan prohibir los vuelos de la aeronave.
La agencia de aviación rusa, Rosaviatsia, consideró prematuro hablar de una posible suspensión de los vuelos del SSJ-100.
