El presidente estadounidense, Donald Trump, contradijo ayer la postura oficial de su Gobierno al asegurar que su homólogo ruso, Vladímir Putin, no quiere intervenir en Venezuela mientras el Pentágono debatía opciones militares ante la crisis política en el país suramericano.
Después de hablar por teléfono durante más de una hora con Putin, Trump ofreció una lectura sorprendente de una conversación sobre Venezuela que prometía estar cargada de tensión, dado que Washington y Moscú se acusan mutuamente de prolongar la crisis política en el país mediante acciones intervencionistas.
"Creo que es una conversación muy positiva, la que he tenido con el presidente Putin sobre Venezuela", aseguró Trump a los periodistas después de concluir la llamada.
"Él (Putin) no está pensando en absoluto en implicarse en Venezuela, más allá de que quiere ver que ocurra algo positivo en Venezuela, y yo siento lo mismo", subrayó el presidente antes de reunirse con el primer ministro de Eslovaquia, Peter Pellegrini.
