El presidente ruso, Vladímir Putin, se reunió ayer por primera vez con el líder norcoreano, Kim Jong-un, al que apoyó en su tenso pulso con Estados Unidos para la desnuclearización de la península coreana.
"Ellos sólo necesitan garantías de seguridad. Eso es todo", dijo Putin en la rueda de prensa tras reunirse con Kim en Vladivostok, histórica ciudad-puerto bañada por el Océano Pacífico.
Dos meses después del fracaso en Hanói de la segunda cumbre entre Kim y el presidente estadounidense, Donald Trump, Putin aprovechó la oportunidad para defender la soberanía de Pionyang, aunque insistió en que el Kremlin también aboga por el desarme nuclear del régimen norcoreano.
Putin consideró "posible" la desnuclearización de la península coreana, más aún cuando le dio la "impresión" de que Kim apoya la no proliferación de armas de destrucción masiva, aunque a cambio de "garantías de seguridad y de defensa de su soberanía".
"ACTITUD"
El líder norcoreano, Kim Jong-un, cree que la situación en la península coreana depende de la "actitud" de Estados Unidos, acusó a este país de "mala fe" y dijo que su régimen está preparado para cualquier "situación posible".
Los comentarios fueron hechos en la reunión que tuvo Kim con el presidente ruso, Vladimir Putin, y reproducidos por la agencia norcoreana KCNA. Kim no hizo declaraciones al final de esa cumbre con Putin, en la ciudad rusa de Vladivostok.
