WASHINGTON. Los 29 ministros de Exteriores de la OTAN sacaron ayer músculo frente a Rusia al aprobar un paquete de medidas destinado a incrementar su presencia militar en el mar Negro, que se ha convertido en un nuevo punto de fricción entre Occidente y Moscú.
La OTAN tomó esa decisión en una reunión en Washington, que coincidió con su 70 aniversario y donde el Kremlin volvió a aparecer como la principal amenaza.
