La organización defensora de los Derechos Humanos Human Rights Watch (HRW) criticó ayer la decisión del mandatario de Brasil, el ultraderechista Jair Bolsonaro, en restablecer las celebraciones de "una dictadura brutal", marcada por "miles de casos de tortura y ejecuciones".
El director de la entidad en las Américas, José Miguel Vivanco, destacó en un comunicado que "Bolsonaro critica con razón los gobiernos cubano y venezolano", pero al mismo tiempo "celebra una dictadura militar en Brasil".
