SEÚL. Corea del Norte retiró ayer a sus representantes de la oficina de enlace intercoreana, en un nuevo gesto que apunta hacia un deterioro del diálogo entre Pionyang y la comunidad internacional tras la fracasada cumbre de Hanói.
Corea del Norte notificó al Sur la retirada de su personal indicando que su acción responde a "instrucciones directas de la autoridad superior", según un comunicado del Ministerio sureño de Unificación, encargado del diálogo.
