Los presidentes estadounidense, Donald Trump, y brasileño, Jair Bolsonaro, formalizaron ayer una alianza que promete marcar la política continental, con una ferviente condena al socialismo y varios acuerdos que podrían acercar Brasil a organizaciones multilaterales, como la OCDE y la OTAN.
Los dos mandatarios de tendencia ultraderechista hicieron gala de una afinidad que comparten con pocos otros líderes del mundo y agitaron la amenaza de una posible intervención militar en Venezuela.
