Aunque "centrado en resolver la crisis de Nicaragua mediante la acción política, económica y diplomática", Washington "no descarta ninguna otra opción", entre ellas la militar, según declaró ayer en Madrid el embajador Todd Robinson, enviado especial de Estados Unidos para Centroamérica.
Robinson se reunió ayer con representantes del Gobierno español como parte de sus contactos con los aliados europeos para analizar el conflicto interno en Nicaragua.
El representante del Departamento de Estado insistió ayer en que EE.UU. apoya el diálogo en Nicaragua; en que continuará las sanciones contra el régimen que encabezan el presidente Daniel Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, y en que Washington pide "elecciones prontas, libres y justas".
