Al menos, 58 personas murieron y miles quedaron sin hogar ante las inundaciones repentinas y deslaves provocados por días de lluvias torrenciales que arrasaron localidades en Papua, la provincia más oriental de Indonesia, informaron funcionarios ayer.
El desastre en el distrito de Jayapura, en la provincia de Papua, sumergió cientos de casas en agua y lodo, dijo el vocero de la Agencia Nacional de Mitigación de Desastres, Sutopo Purwo Nugroho. Las inundaciones y los deslaves también destruyeron carreteras y puentes, lo que dificulta las labores de rescate.
Entre las víctimas mortales había tres niños que se ahogaron tras el inicio de las inundaciones a medianoche del sábado 16 de marzo.
Según Nugroho, hasta el domingo se recuperaron 58 cuerpos de entre los restos de las viviendas aplastadas, y otras 74 personas fueron hospitalizadas, muchas de ellas con huesos rotos y golpes en la cabeza.
El número de fallecidos y heridos podría aumentar ya que las autoridades no han podido llegar aún a muchas zonas afectadas, agregó el portavoz.
"Estamos abrumados por el número de heridos", señaló Haerul Lee, jefe del departamento de salud de Jayapura, añadiendo que algunos centros médicos sufrían cortes de electricidad. "No podemos manejarlo solos".
