Nueve personas murieron ayer lunes, entre ellas cinco miembros de las fuerzas indias de seguridad y un civil, y seis resultaron heridas en una operación militar desplegada en la Cachemira india después del atentado que mató la semana pasada a 42 policías, el peor en tres décadas de conflicto.
Las fuerzas de seguridad dieron por concluida una operación de búsqueda de insurgentes lanzada a primera hora de ayer en el distrito cachemir de Pulwama, donde el pasado jueves tuvo lugar el ataque suicida con coche bomba.
Las muertes se dieron cuando un grupo de hombres armados fue acorralado por las fuerzas indias en una vivienda y se inicio un enfrentamiento.
Cuatro soldados, un policía, un civil y tres insurgentes fallecieron en el tiroteo, afirmó a EFE una fuente de la sala de control de la Policía de Srinagar que pidió el anonimato.
Otros seis miembros de las fuerzas de seguridad resultaron heridos, entre ellos el director general de Policía para el sur de Cachemira, Amit Kumar, añadió la fuente.
VERSIONES
Aunque medios cachemires afirman que entre los insurgentes fallecidos se encuentra el hombre que planeó el atentado del pasado jueves, reivindicado por el grupo terrorista Jaish-e-Mohammad (JeM), la fuente precisó que la identidad de los "terroristas" todavía no ha sido establecida.
Testigos en la zona de la operación narraron a la agencia EFE que las fuerzas de seguridad usaron fuego pesado contra la residencia en la que se ocultaban los insurgentes, un modo de operar muy criticado que la India emplea para evitar el menor número de víctimas entre sus filas.
Cuatro viviendas residenciales fueron incendiadas durante la operación, añadieron los testigos.
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