WASHINGTON. Los principales líderes de las Fuerzas Armadas de EE.UU. en la región del Indo-Pacífico coincidieron ayer en que Corea del Norte continúa suponiendo una amenaza, pese a las actuales conversaciones entre Washington y Pionyang, y denunciaron que aún no se han producido cambios "verificables".
"El duro trabajo diplomático continúa reduciendo las tensiones y creando el clima necesario para que Corea del Norte elija el camino de la desnuclearización", señaló el general Robert B. Abrams.
