Al menos, 11 personas, entre ellas cuatro niños, murieron ayer por el derrumbe de un edificio residencial que estaba dañado por los combates que se sucedieron durante la ofensiva en la ciudad de Alepo, en el norte de Siria, informó la agencia oficial SANA.
El edificio de cinco plantas se encontraba en el barrio de Saladino, que estaba en manos de los insurgentes hasta 2016 cuando fueron expulsados por una ofensiva gubernamental. La Defensa Civil y bomberos pudieron rescatar a una persona con vida.
