El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, encarcelado desde el año pasado por una condena por corrupción, rechazó la autorización que recibió ayer de la justicia para salir de la cárcel y encontrarse con su familia tras el entierro del cuerpo de su hermano mayor.
Lula, al que le fue negada la autorización para acudir al funeral de su hermano pero sí se le permitió encontrarse con su familia en un cuartel militar en San Pablo, prefirió permanecer en su celda en la sede de la Policía Federal en Curitiba.
