El Papa Francisco visitó ayer viernes la cárcel de menores de "Las Garzas" de Pacora, en Panamá, donde quiso llevar la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) a estos jóvenes privados de la libertad, que fueron también peregrinos y a quienes animó a pelear por su reinserción.
Si no fuera porque estaban rodeados de vallas y estrictas medidas de seguridad, los jóvenes a los que visitó el Papa serían peregrinos normales como los que en estos días pasean por Panamá y que con sus cantos, sus regalos y su alegría protagonizaban cualquier acto de la JMJ.
Sin embargo, estos cerca 120 jóvenes que llevan semanas preparando sus cantos, realizando en los talleres artesanalmente los regalos que entregaron, son muchachos privados de libertad a los que la mochila del peregrino de la JMJ se la entregaron entre rejas.
"Esta es la juventud del Papa", corearon también estos jóvenes vestidos con las camisetas blancas de la JMJ cuando Francisco entró en una pequeña capilla para celebrar la ceremonia.
A estos jóvenes, sentados, compuestos, sufriendo el calor y con sus camisetas blancas con los símbolos de la JMJ, el Papa les arropó con sus palabras y les dijo que "son parte de la familia" y que tenían "mucho para compartir" y les pidió ayuda para "saber cuál es la mejor manera para estar y acompañar el proceso de transformación que, como familia, todos necesitamos".
"Ustedes, chicos, los responsables de la custodia y las autoridades del centro y del ministerio, y sus familias, así como los agentes de pastoral. Todos, peleen y peleen para encontrar y buscar los caminos de inserción y transformación", clamó el Papa. "Pero no peleen entre ustedes", bromeó. Les instó a que no se dejen pegar "rótulos" de buenos o de pecadores y que no hagan caso a las "murmuraciones" de la gente o internas que les susurran que no podrán salir de esta. El pontífice celebró una liturgia penintencial en este patio inmaculado, recién pintado, y decorado con los símbolos de la JMJ y donde se colocaron unas carpas con tres confesionarios donde se confesaron varios chicos.
