El presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió ayer que el cierre de la Administración podría prolongarse por "un largo tiempo", a la vez que insistió en que la oposición demócrata debe aceptar el muro fronterizo para enfrentar lo que considera "una crisis humanitaria".
"Tenemos una enorme crisis humanitaria en nuestra frontera sur. Estaremos cerrados por un largo tiempo a menos que los demócratas regresen de sus "vacaciones" y vuelvan al trabajo", afirmó en su cuenta de la red social Twitter.
Las palabras de Trump se producen cuando se cumplen ya 22 días de cierre parcial de la administración, en lo que supone la suspensión federal más larga de Estados Unidos.
"Estoy en la Casa Blanca listo para firmar una ley", remarcó.
