Viena. Tras una presidencia de la Unión Europea (UE) con más anuncios que avances concretos, el Gobierno derechista austríaco del canciller federal Sebastian Kurz traspasa el turno a Rumanía, que asume el 1 de enero.
La presidencia austríaca de turno estuvo marcada por cumbres perfectamente organizadas en lugares pintorescos del país alpino y por grandilocuentes intenciones del democristiano Kurz, de 32 años, y de sus socios de Gobierno.
