El Ejército sirio se hizo ayer con el control de la ciudad estratégica de Manbech tras la retirada de las milicias kurdas, que abandonaron la zona ante una inminente ofensiva turca y después de que Estados Unidos, su principal aliado, haya anunciado el repliegue de sus tropas de Siria.
Centenares de soldados del Ejército regular entraron en Manbech e izaron la bandera siria en la urbe, que estaba bajo el control de los kurdos desde 2016 y anteriormente fue un feudo del grupo yihadista Estado Islámico (EI). La televisión estatal siria mostró imágenes de columnas de soldados marchando a pie por carretera cantando "Alá, Siria, Bachar y nada más" con el puño en alto.
Previamente, retransmitió imágenes de un convoy de vehículos militares del Ejército sirio llegando de madrugada a la ciudad, ubicada en el este de la provincia de Alepo, cerca del río Eúfrates. La comandancia del Ejército anunció la entrada en la ciudad "en respuesta al llamamiento del pueblo de la región de Manbech" y con el propósito de "imponer la soberanía del Estado en cada pulgada del territorio de la República Árabe Siria", según un comunicado divulgado por la agencia oficial SANA.
El anuncio se produjo pocos minutos después de que la milicia kurda Unidades de Protección del Pueblo (YPG) haya anunciado su retirada de la zona y haya pedido a Al Asad que se haga cargo de su seguridad y de su defensa ante una probable ofensiva turca. Las YPG anunciaron su repliegue temerosas de que el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, cumpla su amenaza de lanzar una ofensiva militar para expulsar a las milicias kurdas de la zona de frontera.
