LONDRES. El aeropuerto londinense de Gatwick, el segundo del Reino Unido después de Heathrow, vivió ayer una situación de caos, después de que la aparición de dos drones cerca de la pista obligase a la suspensión de los despegues y aterrizajes, lo que ha afectado a miles de pasajeros y más de 240 vuelos.
El aeródromo tenía programados para ayer 765 vuelos y se esperaban 110.000 pasajeros, precisó a EFE una portavoz.
