Un incendio de grandes proporciones que destruyó ayer parte de las instalaciones y de los camiones cisterna que estaban estacionados en el patio de la Refinería de Manguinhos, en la zona norte de Río de Janeiro y una de las pocas privadas de Brasil, terminó sin víctimas.
El incendio, cuyas causas se desconocen, comenzó cerca de dos horas después ya había sido controlado, período en que la Alcaldía tuvo que restringir el tránsito en gran parte de las vías que pasan próximas a la instalación industrial.
La operadora de la refinería informó que ninguna persona quedó herida o quemada en el incidente gracias a que los trabajadores que estaban en el área afectada alcanzaron a abandonar el lugar a tiempo.
