NAIROBI. La escalada de violencia en los enfrentamientos entre pastores nómadas armados y granjeros en varias partes de Nigeria dejó 3.641 muertos y el 57 % ocurrió este año 2018, según Amnistía Internacional (AI).
"El letargo de las autoridades ha permitido que la impunidad florezca y que los crímenes se expandan a muchas partes del país, infligiendo aún más sufrimiento a las comunidades que ya vivían con miedo continuo del próximo ataque", dijo la directora de AI en Nigeria, Osai Ojigho.
